Nuez de Brasil; Bertholletia excelsa

Superficie global: desconocida
Superficie en el Campo Global: no representada
Región de origen: cuenca del Amazonas (especialmente Brasil, Bolivia, Perú)
Principales zonas de cultivo: Brasil, Bolivia, Perú
Usos / beneficios principales: Nueces / alimento, aceite
La nuez de Brasil es una excepción entre los cultivos: no crece en campos agrícolas, sino en lo más profundo de la selva tropical sudamericana, de forma silvestre, en lo alto de las copas de árboles milenarios. Su crecimiento y propagación dependen de una simbiosis con numerosas especies: la nuez es el resultado de una compleja red ecológica. Esta relación no puede reproducirse en ningún campo cultivado.
Un árbol para generaciones
El árbol de la nuez de Brasil es una de las especies más majestuosas de la Amazonía. Puede alcanzar más de 50 metros de altura y vivir hasta 500 años. Sus imponentes copas se elevan por encima del dosel de las selvas tropicales de tierras bajas, auténticos gigantes del bosque. Las nueces crecen dentro de frutos leñosos del tamaño de un coco, que pueden pesar hasta dos kilos. En el interior de cada cápsula se encuentran entre 10 y 25 semillas de forma triangular: las conocidas nueces de Brasil. La recolección se realiza de forma tradicional recogiendo los frutos que caen al suelo del bosque, una tarea que no está exenta de peligro, pues la caída de una de estas pesadas cápsulas puede ser mortal.
Interacción única de diferentes especies
Las grandes flores de color amarillo pálido del árbol de la nuez de Brasil se abren solo una vez en su vida. Despiertan al amanecer caen por la tarde. Aunque son hermafroditas, necesitan ser polinizadas, lo que supone un desafío para las abejas, que disponen únicamente de esas pocas horas para cumplir su labor.
No todas las abejas pueden lograrlo: solo las especies de gran tamaño, en especial la abeja magnífica, tienen la fuerza suficiente para levantar la especie de “tapa” que protege la flor. Para fecundar todas las flores y garantizar así una abundante cosecha, es necesario contar con numerosas abejas solitarias capaces de recorrer las distancias entre los árboles. Y para que estas abejas existan y cumplan su papel, es imprescindible conservar un ecosistema de selva tropical intacto.
Especialmente única es la relación de estas abejas con las orquídeas. Los machos de la abeja magnífica dependen de especies concretas de orquídeas para cortejar a las hembras, ya que solo gracias a ciertas fragancias que obtienen de estas flores pueden atraerlas para el apareamiento. Por eso, la presencia de suficientes orquídeas adecuadas es indispensable para que la abeja magnífica pueda reproducirse.
Los agutíes son esenciales para la propagación de la nuez de Brasil en la selva tropical. Estos roedores, que pesan entre tres y seis kilos, recogen las grandes y pesadas nueces que caen del árbol, las abren y llevan los granos a sus escondites. Si esas nueces no son devoradas por los propios agutíes u otros animales, permanecen enterradas y, con el paso de las décadas, germinan hasta convertirse en imponentes árboles de nuez de Brasil.
Por cierto, aún no está claro cómo la nuez de Brasil pudo extenderse por grandes zonas. En cualquier caso, la pequeña área de distribución del agutis sólo es responsable de su difusión regional.
Los humanos como amenaza para la red económica
Hoy en día, las personas representan una amenaza para la supervivencia de la comunidad que vive en torno al árbol de la nuez de Brasil. Uno de los principales motivos es la sobreexplotación: al recolectar casi todas las nueces, apenas quedan suficientes para los agutíes. En las regiones donde la recolección intensiva lleva décadas practicándose, ya se ha detectado una escasez de nuevos árboles. Allí, los bosques de nuez de Brasil podrían desaparecer por envejecimiento natural sin reemplazo generacional.
A esto se suma que, durante la temporada de cosecha, muchas personas cazan y consumen agutíes como alimento, reduciendo aún más la población de estos roedores esenciales para la regeneración del bosque.
La deforestación ilegal, los proyectos de infraestructuras y la expansión de la ganadería y el cultivo de soja también están amenazando los hábitats de la castaña.
Rico en selenio
Las nueces de Brasil son una verdadera fuente de energía. Son especialmente conocidas por su alto contenido en selenio, un oligoelemento esencial que es importante para las defensas inmunitarias, la función tiroidea y la protección celular. Una sola nuez puede cubrir las necesidades diarias. Además de selenio, las nueces de Brasil contienen grasas de alta calidad, proteínas, magnesio y vitamina E. Se comen crudas, tostadas o en mezclas de frutos secos, y también se utilizan en muesli, aceites y cremas vegetales para untar. Tienen un sabor suave a nuez con una nota mantecosa: una auténtica delicia de la selva tropical.
Entre la conservación y la explotación
Por muy valiosa que sea la nuez de Brasil, su recolección plantea importantes desafíos para quienes la cosechan. El trabajo es arduo, físicamente exigente y, con frecuencia, mal remunerado. Muchos recolectores — conocidos como castanheiros – viven en zonas remotas, con acceso limitado a atención médica y sin condiciones laborales seguras. A ello se suman las largas rutas de transporte a través de la selva, la inestabilidad de los precios de mercado y la presencia de intermediarios, factores que reducen la rentabilidad para quienes realizan la cosecha. Desde las manos de estos recolectores, principalmente en Brasil, Bolivia y Perú, las nueces emprenden su viaje hacia el mercado global, donde son apreciadas y disfrutadas en todo el mundo.
Fuentes
Oro Verde: La nuez de Brasil. Enlace.
Proteger la selva tropical: El árbol de la nuez de Brasil: un ecosistema en el espacio más pequeño – un ejemplo detallado. Enlace.
IVA: Nuez de Brasil – recomendada con restricciones. Enlace.



