Alforfón, Fagopyrum esculentum

Superficie mundial: 2,1 millones de hectáreas
Superficie en el Campo Global: no representada – parte de «otros cereales»
Región de origen: China, Tíbet, India Oriental
Principales zonas de cultivo: Rusia, China, Ucrania
Utilización / uso principal: Harina, grañones, cebada perlada, sémola
Imagina una pequeña semilla triangular que no sólo nutre, sino que hace fértil la tierra y nos mantiene sanos. El alforfón no es un cereal, sino un pseudocereal originario de las altas montañas de Asia Central. Por tanto, el alforfón no tiene nada que ver con el trigo: botánicamente, está emparentado con el ruibarbo y la acedera.
Un retrato del trigo sarraceno
El trigo sarraceno (Fagopyrum esculentum) pertenece a la familia de las poligonáceas (Polygonaceae) y es un pseudocereal, ya que no es una hierba botánicamente hablando, pero se utiliza de forma similar a los cereales. El alforfón prospera especialmente bien en suelos pobres en nutrientes y en regiones más frías. La planta crece como anual y alcanza una altura de 60 a 120 cm. Sus tallos de color rojizo se ramifican abundantemente y llevan hojas verdes en forma de corazón. Las flores son pequeñas, de color blanco a rosa, y aparecen en inflorescencias racimosas. Las semillas son triangulares, tienen una cáscara dura y se procesan tras la trilla. El nombre alemán deriva de estas semillas por su similitud con los hayucos.
Alforfón: un producto de moda con una larga historia
El alforfón se cultivó por primera vez hace más de 5.000 años en Asia Central, sobre todo en el Himalaya y el norte de China. La planta llegó a Europa a través de la Ruta de la Seda, donde se estableció rápidamente. En la Edad Media, el trigo sarraceno era una importante fuente de alimento en Europa, sobre todo en Rusia y Europa Oriental, donde aún hoy desempeña un papel central en la dieta. En Europa occidental, sin embargo, al igual que la avena, su cultivo disminuyó en el siglo XX debido al auge del trigo y otros cereales. En países como Rusia, China y Ucrania, es una parte importante de la agricultura, mientras que en Europa se encuentra cada vez más en mercados orgánicos y especializados. Hoy en día, el trigo sarraceno vuelve a estar de moda por su perfil sin gluten y rico en nutrientes.
Golosinas saludables
El trigo sarraceno no contiene gluten y es una fuente excelente de proteínas vegetales, fibra, magnesio, manganeso y antioxidantes. El trigo sarraceno también ofrece muchos beneficios para la salud: Favorece la salud del corazón, regula los niveles de azúcar en sangre y contribuye a una mejor digestión. Su alto contenido en antioxidantes y sustancias vegetales secundarias, como la rutina, favorece la salud vascular y puede contrarrestar los procesos inflamatorios del organismo. El trigo sarraceno es una importante alternativa alimentaria, sobre todo para las personas celíacas o con intolerancia al gluten.
El trigo sarraceno tiene muchos usos culinarios: La harina se utiliza para hacer fideos (por ejemplo, soba en la cocina japonesa o pizzoccheri en el norte de Italia), tortitas (por ejemplo, la galette bretona) y grañones. En países de Europa oriental como Rusia y Polonia, la «kasha», una papilla de trigo sarraceno, es un plato tradicional. El sabor a nuez del trigo sarraceno lo convierte en un ingrediente popular en platos salados y dulces.
El cultivo del alforfón: ventajas y retos
El alforfón también ofrece muchas ventajas en el cultivo. Al ser relativamente poco exigente, requiere menos fertilizantes químicos y pesticidas en el cultivo convencional que otros cultivos, lo que lo convierte en un cultivo que puede cultivarse fácilmente de forma respetuosa con el medio ambiente. El alforfón también se puede encontrar en los abonos verdes para mejorar el suelo. Sin embargo, debido al cambio climático, con alteraciones en los patrones de temperatura y precipitaciones, su cultivo está sujeto a algunas fluctuaciones e incertidumbres.
El alforfón es una importante fuente de sustento para la población de las regiones rurales, sobre todo de Europa Oriental y Asia. Sin embargo, la presión mundial sobre los precios y la creciente comercialización de la agricultura amenazan a los pequeños productores, que luchan por competir con los productores industriales a gran escala. La competencia en el mercado es cada vez mayor, ya que el comercio mundial de trigo sarraceno se ve impulsado por la creciente demanda de alimentos sin gluten.
Innovación para la salud y el medio ambiente
El alforfón es una planta versátil y sostenible que está recuperando importancia no sólo en la agricultura, sino también en la nutrición. Ofrece interesantes oportunidades para proyectos de cultivo innovadores y para el mercado alimentario mundial. He aquí algunos ejemplos:
1. Cultivo: En Europa Occidental, sobre todo en Francia y Alemania, hay iniciativas para revitalizar el cultivo regional del trigo sarraceno. Estos proyectos pretenden integrar el trigo sarraceno en rotaciones de cultivos de orientación ecológica, ya que mejora la fertilidad del suelo y requiere poca agua. Debido a sus cortos ciclos de crecimiento y a su capacidad para prosperar en suelos pobres en nutrientes, el trigo sarraceno es ideal para su cultivo en zonas ecológicamente sensibles.
2. salud y nutrición: los productos de trigo sarraceno son cada vez más populares, sobre todo en las tiendas de alimentos ecológicos y saludables, así como en la restauración, que ofrece opciones sin gluten. Los platos tradicionales, como la galette bretona o los fideos soba japoneses, también son populares en la cocina moderna, preocupada por la salud.
3. innovaciones en la industria alimentaria: los nuevos productos de trigo sarraceno, como la leche de trigo sarraceno, los aperitivos y los productos de panadería sin gluten, están experimentando un auge en el mercado, ya que los consumidores buscan cada vez más alimentos sanos, respetuosos con el medio ambiente y sin alérgenos.
Fuentes
Base de datos de la FAO
«El alforfón en la agricultura y la nutrición» (Journal of Agricultural Science)
Proyectos de cultivo ecológico Alemania (Buchweizenkreis e.V.)



