Nuestro elixir de vida

¿Nos estamos quedando sin agua?
El agua de nuestro planeta azul forma parte de un enorme ciclo natural, en los océanos, las nubes, el hielo, las masas de agua, los árboles y todos los demás organismos, en el suelo y en el aire, por lo que no perdemos ni una gota. Sin embargo, debemos adaptar su uso a las respectivas condiciones regionales y locales y a sus cambios, para utilizar y almacenar las cantidades disponibles de agua de forma eficaz, cuidadosa y justa, y ponerla a disposición del mayor número posible de organismos en los ciclos locales. La extracción de aguas subterráneas y superficiales ha aumentado rápidamente en las últimas décadas. La agricultura representa el 70% de estas extracciones. En muchas regiones se están agotando importantes depósitos de aguas subterráneas y se están secando lagos y ríos.
El uso de fertilizantes, pesticidas, productos químicos y medicamentos, así como las aguas residuales no tratadas de la industria y los hogares, están haciendo que cada vez más aguas superficiales y subterráneas sean inutilizables o incluso tóxicas. ¡Más de una cuarta parte de la humanidad no tiene acceso seguro al agua potable!
Para contrarrestar estos problemas, la utilización del agua debe adaptarse al ciclo natural y las cantidades de agua disponibles en la región deben utilizarse de forma eficaz, cuidadosa y justa. La palanca más importante para el uso sostenible es utilizar y almacenar el agua de lluvia de forma más eficaz.